Si bien las imágenes que habitualmente se observan de la actividad del rafting son sorprendentes por su dificultad, esta aventura puede ser vivida por toda la familia. La seguridad está garantizada por la experiencia de los guías, el equipamiento y las medidas de seguridad y la elección
de los recorridos adecuados. Se proveen a los visitantes todos
los elementos necesarios como cascos, salvavidas, trajes de neoprene
y por supuesto...
UNA AVENTURA EXCEPCIONAL.
PREPARÁNDOSE
PARA LA AVENTURA
La
temporada de rafting se inicia en noviembre y es aquí donde se inicia la época d mayor caudal del río, lo que permite recorridos más dificultosos. Pasando diciembre, el caudal baja y también la intensidad de los rápidos, por ello a los más experimentados les entusiasma más el inicio de la temporada. En las bajadas de rafting no faltan las zambullidas en profundos pozoles y desde los morros rocosos, para aquellos más avezados y atrevidos, olas flotadas con los salvavidas en los remansos, calmos para los que buscan sensaciones placenteras y calmas. Existen excursiones más cortas y otras de hasta dos días de duración
donde se combina el rafting con el canyoning y el kayak.