Arco Iris y Marrones, son las variedades de truchas que en los dos primeros meses del inicio de la temporada regresan a los lagos por los altos caudales de los ríos y arroyos. Las posibilidades de obtener un
buen trofeo son realmente grandes. Las mañanas y
las noches son muy frías, ocasionalmente llueve y
la temperatura oscila entre 4ºC y 27ºC.
En verano (Enero y Febrero) la temperatura oscila entre 15ºC y 32ºC.
El clima es muy agradable y las lluvias son escasas. Estos largos días
junto a ríos perfectamente vadeables, son tiempos de dry fly, caddis
y may fly hatches que mantienen a las truchas activas todo el tiempo.
Marzo y Abril, el final de la temporada, es el momento más tranquilo y pintoresco del año, con la combinación de rojo, verde y amarillo en las montañas y las riberas. Los niveles de
agua bajo invitan a usar un equipo de pesca liviano para sacar esas grandes truchas Arco Iris y Marrones que pasan del lago al río para desovar. Durante esta época del año usualmente se puede pescar en los ríos más populares sin ver otro pescador durante días. Las temperaturas oscilan entre los 7ºC y los 20ºC.
La pesca con mosca o fly casting requiere de una habilidad específica, ya sea para el lanzamiento del señuelo como para su preparación. El señuelo se llama mosca, porque imita a los insectos de que se alimentan los peces. Con plumas, hilos, pelos de animales y partes de metal, se atan moscas de muy diversas formas y colores, siempre sobre un anzuelo simple.
El atado de moscas es un arte en sí mismo. Cada una de ellas recibe un nombre, conferido por su creador. Existen moscas que trabajan sumergidas, las húmedas, y moscas que flotan sobre la superficie, secas. A menudo los mosqueros arman sus propios señuelos y existen escuelas y cursos para el atado de moscas, así como también de lanzamiento.
La mosca es un señuelo artificial con un peso poco significativo. Por ello, para poder ser lanzada, se ha debido dar peso a la línea de mosca, antes denominado cola de ratón. Su grosor varía en su extensión: es más grueso en el primer tramo, a fin de facilitar el lanzamiento. En su extremo anterior se ata un leader, tramo de nylon transparente cuyo diámetro también es diferente en los dos extremos: en la parte más gruesa se une la línea de mosca y en la parte más delgada se anuda el tippet, para luego en éste atar la mosca.
Para el acto del lanzamiento el pescador se interna en el agua y necesita disponer de espacio suficiente por delante y por detrás. Cuando no se dispone de este espacio, es necesario pone en práctica lanzamientos especiales a fin de lograr el objetivo.
Le llaman "el egoísta", pero más allá de reflejar algún aspecto de sus usuarios, es un excelente auxiliar del pescador deportivo que gana adeptos en los lagos cordilleranos. El belly-boat no es más que una cámara de gran rodado, adaptada con un arnés para recibir en el interior a una persona, como si fuera un andador. De este modo, se puede llegar flotando a cualquier lugar, principalmente cuando en la costa no se tienen varios metros a la espalda para moverse con soltura. En esos casos, la única alternativa es meterse al agua con waders, o flotar.
Muchos lo prefieren a cualquier tipo de bote, por ser más silencioso y maniobrable. Además, se hace un poco más de ejercicio, ya que el pescador debe impulsarse utilizando patas de ranas que se adaptan a las botas del wader. Y puede ser llevado en la espalda, como una mochila, hasta el lugar elegido para la pesca. Con el correr del tiempo, las marcas han ido compitiendo en agregar pequeños detalles para hacer más agradable las largas horas de costeo en el agua.
Catch and Release, como se conoce en inglés a esta forma de practicar la pesca ha vendido desde hace algunos años, convirtíendose en una práctica cada vez más popular, teniendo como objetivo principal, minimizar la pérdida de organismos que en algunos lugares se ha convertido en un grave problema, no solo por los pescadores, sino también por el resultado de la contaminación, la deforestación y otros males causados por nuestra "civilización".
Sin embargo, para practicar esta forma de pesca, es muy importante que se realize en forma correcta, de tal forma que realmente sea efectiva. Desde un punto de vista real, objetivo, se debe aceptar el hecho de que al captura a un pez con un anzuelo, se le producirá un daño de mayor o menor gravedad ya sea en el interior o en el exterior de su cuerpo y además, pese a las opiniones de que los peces no sienten el dolor de la misma forma que otros organismos "superiores", se le produce un trauma y un elevado estrés.
La gravedad de la herida o heridas que un pez sufrirá, dependerá de varios factores:
La profundidad, sobre el tracto digestivo en que el anzuelo se atora.
Si la pieza es "robada", el lugar y la profundidad en donde se ha clavado el anzuelo.
El tamaño, forma y tipo de anzuelo.
El tiempo que se ha "jugado" con él.
La forma en que se saca y mantiene fuera del agua.
El tiempo que se ha mantenido fuera del agua.
La forma de extraer el anzuelo.
La forma de regresarlo al agua.
La temperatura del agua.
Más información:
Guías de Pesca Profesionales del Chubut